7 Maneras de Aumentar de Manera Substancial las Ventas de un Restaurante (La #5 nos sorprendió!)

    El mayor objetivo dentro de la gastronomía es aumentar las ventas.

    Para lograr esto debes atraer a la mayor cantidad de clientes a tu negocio, debes conocer a tu cliente ideal, debes segmentarlos por grupos, analizar sus gustos y costumbres acordes a la zona en la que se encuentra tu restaurante.

    Aquí le presentaremos 7 tácticas para aumentar las ventas de un restaurante:

    Táctica 1: Forma a tu equipo.equipo-restaurante-ventas-globalpezk

    Sin formación, tu restaurante nunca va a tener éxito.

    No servirá de nada que el restaurante sea muy bonito y que tengas la mejor carta, si tu personal no sabe que tiene que hacer, como, cuando ni por qué.

    Lo primero que deberás hacer para aumentar tus ventas, es reunir a tu personal y explicarles tu estrategia, y como deberán actuar ellos en sus puestos para cumplir con tu estrategia.

    Los puntos clave que deberán tener para su formación es :Conocimiento del producto, mejor presentación oral del producto, maridajes en bebidas, aprender a leer mejor al cliente, siempre acercar la carta de postres sugiriendo uno, sugerir en ese mismo momento café o infusiones, ofrecer vino dulce o licores para finalizar.

    Táctica 2: Identifica los componentes de tu menú que vas a ofrecer.

    Para que una táctica sea fructífera, debe estar respaldada por una buena estrategia, siempre sepa cuales platos son más rentables que otros, para instruirá su personal a que siempre sugiera esos platos y no otro que sea menos rentable para el restaurante. Haga lo mismo con las bebidas las entradas y los postres. Deberás saber cómo diseñar el menú y como comunicárselo al cliente para obtener el mayor beneficio posible.

    ventas-restaurante-globalpezkTáctica 3: Conoce cuál es el mejor momento de aumentar las ventas.

    Si conoces muy bien la secuencia del servicio de un restaurante, sabrás que no debes presentarte en la mesa en cualquier momento a ofrecer algún plato o alguna bebida, porque podría ser tomado de mala manera o tomado como una molestia para el comensal.

    Podrás buscar los mejores momentos para aplicar las tácticas de upselling o sugerir nuevos ítems, de esta manera el cliente no se sentirá abordado en exceso y será más receptivo a añadir algo más a su mesa.

    Táctica 4: Haz que tú oferta suene irresistible

    Hay una gran diferencia entre simplemente consultar si desean postre, e ir un paso más allá y ofrecerles una sugerencia personal sobre la carta. En el segundo caso, despertara la imaginación del cliente mediante una buena descripción del plato ofrecido, lo cual, si el cliente se muestra indeciso, puede seguirse de una sugerencia a traer un solo plato para ambos para que puedan así probarlo, para que corroboren la exquisitez del plato.

    Táctica 5: Céntrate en los clientes indecisos

    En toda mesa siempre habrá comensales indecisos, siempre apunta a ellos, usualmente son los que más recomendaran el restaurante si fueron bien atendidos, intenta sugerirle los platos más rentables para ti, que no tienen por qué ser los más caros del menú, así el comensal pensara que te interesa que pase un buen momento con un plato de comida agradable y no simplemente que vas en busca de su dinero sin importarte la experiencia que ellos pasen.

    Táctica 6: Conoce los mejores maridajes

    Son escasos los camareros que saben que vino o que bebida recomendar con cierta comida, para hacerlo y hacerlo bien deben tener un amplio conocimiento tanto de la bebida como de la comida y su combinación, para esto puedes hablar con tu proveedor de bebidas para realizar una formación en maridajes para tu personal, tu personal agradecería mucho una cata personalizada para dicha formación.

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    Táctica 7: No hagas que suene como un argumento de venta

    Ninguna estrategia funcionara si das la impresión de ser solo un comerciante intentando vender un producto sin importar la necesidad del cliente, tendrás que ser natural y nunca insistir, piensa que el cliente está yendo a pasar un rato agradable y no de compras.

    No interrumpas al cliente en medio de una conversación, solo acércate cuando veas que no molestas y siempre se amigable y sutil.